Desde hace centurias el Valle de los Chankas (Andahuaylas) ha sido
escenario de una de las manifestaciones religiosas más grandes de la
cristiandad, el cumplimiento de la promesa de redención de la humanidad
que se patentiza con el advenimiento del Niño Jesús, llamado también el
Niño Dios. El contexto rural que acompaña a la llegada del Niño Jesús ha
determinado una identificación inmediata con la festividad, resaltada
por la creatividad artesanal, el sentido estético y la devoción
religiosa de los pobladores Chankas. De esta forma la navidad andina ha
ido cobrando a través del tiempo características peculiares gracias a la
integración de elementos propios de cada Región. Estos elementos están
caracterizados por el sumo cuidado que se observa en la decoración de
los nacimientos, la ejecución de danzas, las representaciones
dramatúrgicas, los platos típicos y toda una gama de creaciones. Estas
festividades se inician con la navidad y se prolongan hasta la adoración
del Niño de Reyes, antes festejadas con unción religiosa y hoy
lamentablemente tergiversadas que es menester corregir, recuperando lo
nuestro como tradición parte de nuestra cultura y nuestra fe cristiana.
ANTECEDENTES: LANZAMIENTO 2011
El año 2011 en la Festividad de la Adoración del Niño de Reyes, la
parroquia de San Jerónimo, con la participación de las organizaciones
parroquiales conformantes del Consejo Pastoral, ha hecho el esfuerzo de
corregir algunas desviaciones, como el consumo de alcohol, las drogas y
los abusos sexuales en la juventud, con resultados relativamente
favorables, lo que ha permitido plantear una actitud de revaloración,
recuperación y fortalecimiento cultural en acción conjunta con los tres
pueblos del Valle del Chumbao.
Después de varias reuniones de análisis y coordinación con los
Alferados, autoridades, párrocos, periodismo y los Clubes de residentes
andahuaylinos en la ciudad de Lima, se tomó la decisión de hacer el
lanzamiento de nuestras festividades navideñas desde el Palacio de
Gobierno.
Habiéndose coordinado a nivel del Congreso de la República y el
Palacio de Gobierno con participación de los clubes de Andahuaylas y
Chincheros residentes en la ciudad de Lima se hizo el lanzamiento del “NIÑUCHANCHIK”
desde el Palacio de Gobierno, superando una serie de dificultades;
quedando el reto de buscar el reconocimiento de estas festividades como
“PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL DE LA NACION” que ha exigido a la
Comisión Central del Niñuchanchik la delicada responsabilidad de
elaborar el respectivo proyecto de sustentación en coordinación con el
Gobierno Regional y el Ministerio de Cultura. Así mismo buscar, en
coordinación con los representantes parlamentarios que apoyan esta
festividad socio-cultural y religiosa, sea considerada por ley como una
festividad dentro del paquete turístico del Perú. Esta tarea exige
acción conjunta de los que amamos a nuestra tierra y a nuestra fe,
hacer realidad esta actividad religiosa, cultural y turística en
esfuerzo mancomunado con nuestras autoridades, los Alferados y toda
institución representativa de nuestro pueblo.
OBJETIVOS GENERALES
1.- RELIGIOSOS
Revalorar y fortalecer la fe cristiana recuperando los valores
axiológicos necesarios para buscar una sociedad capaz de afrontar los
retos de una modernidad sedienta de Dios.
2.- CULTURALES
Preservar nuestras manifestaciones socio-culturales, religiosas y
materiales de las agresiones mercantiles y alienantes ajenas a nuestra
realidad.
3.- SOCIALES
Expresar el sentido de la actividad que busca desarrollar una sociedad unida, fraterna y solidaria.
4.- TURÍSTICOS
Hacer conocer al Perú y al mundo nuestro rico acervo histórico, cultural y religioso, despertando el turismo interno y externo.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
- Buscar que las fiestas navideñas sean un medio de práctica de valores en torno al Niño Dios.
- Rescatar, promover y fortalecer nuestras costumbres y tradiciones religiosas y culturales de nuestros pueblos como parte de nuestra identidad.
- Rescatar las canciones y danzas navideñas (Huaylías, Negrillos, Incachas, Pallachas, Ucucus, Corcobas, etc.).
- Promocionar las comidas típicas ( maicillo, panes, dulces, turrones, chocolates, ponche, picarones, chicha blanca, etc.)
- Fomentar la fraternidad entre las familias, instituciones públicas, privadas de la población urbana y rural.
- Ejercitar el valor de la hospitalidad, como práctica cristiana navideña de raigambre fraternal de la tierra chanka.
- Evitar la venta y consumo de bebidas alcohólicas y otras sustancias dañinas a la salud durante la festividad del Niñuchanchik.
- Ordenar adecuadamente los espacios públicos destinados al desarrollo de los actos litúrgicos y culturales.
- Promover la participación de las danzas, cantos e instrumentos tradicionales Navideños y evitar los ruidos molestos.